Activos y pasivos a la hora de buscar un préstamo rápido

Uno de los libros más vendidos de la historia de las finanzas personales es Padre Rico, Padre Pobre. Se centra, principalmente, en la historia personal del autor acerca de cómo su padre biológico le enseñaba de las finanzas, y cómo el padre de su mejor amigo –el rico- le enseñaba, también, de las finanzas personales.

Pero, en esencia, el libro recoge una idea que es necesario conocer a la hora de buscar un préstamo, sea rápido o por el banco: la diferencia entre activos y pasivos.

¿Qué es un activo y qué es un pasivo?

Un activo es algo que te dejará dinero mes a mes, mientras que un pasivo es algo que te hará gastar dinero mes a mes.

De este modo, tendríamos que una casa es algo que se considera activo por la mayoría de nosotros, pero si echamos cuentas veremos que no nos deja ningún ingreso mensual, sino que todo se va en gastos (luz, hipoteca, agua,…).

En cambio, un coche puede ser un activo si lo utilizamos para generar ingresos. Aunque tampoco sería tan fácil de medir (mantenimiento, repuestos,…).

¿Por qué debemos entender la diferencia?

El mismo autor nos recomienda que siempre debamos endeudarnos para comprar activos. Es decir, para adquirir cosas que nos dejen dinero mes a mes. En cambio, jamás, bajo ningún concepto, deberíamos adquirir deudas para luego gastarla en cosas que no nos dejaran dinero, por lo que serían pasivos.

En la teoría, es fácil de entender y mejor de ejecutar. En la práctica, basta voltear a cualquier lado para darnos cuenta de que muchas personas caen en el error de endeudarse para comprar pasivos (coches, casas,…) y poco o nada para comprar activos, que luego le puedan dejar un ingreso mensual que, incluso, pague el préstamo por sí solo.

¿Qué es lo que debes aplicar de este concepto?

Siempre que puedas, debes solicitar un préstamo para invertir en activos. En cosas que una vez dejes de pagar el préstamo sigan generando beneficios periódicamente. Algunas personas, en la actualidad, se permiten vivir enteramente de activos que han comprado a crédito en el pasado.

Salvo excepciones, como emergencias personales o gastos médicos, una persona nunca se debe endeudar para generar más deudas. Es un círculo vicioso del que, luego, se hace muy difícil escapar.

Ahora que lo sabes, ¿en qué invertirás tu primer crédito?